La mayoría de los productores hoy en día se enfrentan el problema del financiamiento para su cosecha, es un problema repetitivo cada año que no solo afecta a las familias involucradas en este proceso si no que puede traer repercusiones sociales.

El equilibrio del productor y los precios de lo que llevamos cada día a nuestras mesas están estrechamente relacionados, si la cosecha estuvo excelente este año, tendremos  nuestra mesa llena de productos a un precio justo, si en cambio fue lo contrario nuestra mesa se reduce , nuestro poder adquisitivo baja por lo elevado de los precios causados por la mala cosecha.  Hay otras causas que nos pasan por debajo de la mesa y no tomamos en cuenta, si el agricultor no consigue financiamiento o si este tiene un servicio de deuda muy alto, también afectara nuestros bolsillos.

Por ello es que la mayoría de los gobiernos tienen plan de subvenciones para paliar este problema y tratar de que el ciudadano común no sufra un problema de escasez que puede elevar los precios  conciderablemente y por ende afectar nuestras finanzas en lo mas esencial que es la comida.

El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela  ha creado fondos de inversión para apoyar al productor con créditos dedicados al campo, así como a creado leyes que  traten de incentivar el crédito al campo dentro del sistema financiero.

Aunque los resultados no han sido tan rápido como lo esperado, es un proceso de educción lento y que la sociedad entienda lo importante de este tipo de iniciativas que a futuro podrán crear un sistema de producción eficaz y moderno donde el agricultor cuente con sistemas de financiamiento eficientes y destinados al autoabastecimiento.

Estos créditos para la agricultura  tienen condiciones especiales y  bajo servicio de deuda,  nunca comparable con un crédito comercial común, usualmente este tipo de créditos  son a corto plazo si se son dedicados a la coseccha y a mediano plazo se es para la adquicicion de equipos requeridos para esta.